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Espacios educativos: 3 Tips para de amoblar Jardines, Colegios o Universidades

“Justo como en un juego de Tetris, debemos dejar que la geometría ayude.”

El motor del desarrollo es la educación. No existen sociedades que puedan encontrar un camino hacia el desarrollo sino es a través de la apuesta por formar con la clave del conocimiento a niños y jóvenes. Las aulas y los espacios educativos dejan de ser solo un lugar de paso, y se convierten en el hogar común que comparten y se encuentran tanto estudiantes como profesores. La configuración del ambiente resulta siendo fundamental.

Si eres educador o directivo de instituciones educativas, a continuación, desarrollaremos una lista de consejos que resultarán útiles si tu intención es crear los mejores entornos para el aprendizaje. Empecemos:

CONSIDERA TUS ESPACIOS EDUCATIVOS, Y POTÉNCIALOS

El aula de clase debería pensarse como un lugar en constante movimiento. Claro, el lugar donde se ubica el tablero de clases obedece al foco hacia el que la actividad académica se ha proyectado tradicionalmente: el profesor y la cátedra que dicta. Pero ¿este centro de atención debe ser el único punto de referencia para configurar la distribución del espacio?

Consideremos, por ejemplo, que estamos en un aula de enseñanza preescolar. Una mesa kínder triangular juega a nuestro favor si, (teniendo en cuenta las actividades propias en las que niños de entre 3 y 6 años se desenvuelven), se logra que el aula funcione también como espacio de juegos y actividades físicas; y el lugar pueda conformarse de acuerdo a ello.

Justo como en un juego de Tetris, debemos dejar que la geometría ayude. Las mesas de tipo circular no funcionan bien en conjunto, pues perdemos el espacio resultante entre ellas. Por eso las mesas pequeñas,  rectangulares, los juegos trapezoidales, y de hasta seis puestos se acomodan en conjunto de manera ideal no solo porque sus diseños geométricos lo permiten, sino porque su tamaño y peso permiten que se apilen fácilmente y abrir aún más lugar.

FACILITA EL ACCESO, USO Y TRÁNSITO DE TODOS

A los lockers en los pasillos los hemos visto cientos de veces en películas de Hollywood que tratan sobre adolescentes en la secundaria. Pero no hacen parte muerta de los sets de grabación: tienen una intención (en la vida real) que cumple con una funcionalidad específica.

Tal como lo mencionamos arriba, tener conciencia plena de que pasaremos más tiempo activo en el lugar que estudiamos que en nuestra propia casa, significa que debemos hacer para todos todo más accesible, agradable y fluido: un locker ayuda significativamente a ese propósito.

Ubicado contiguo a los pasillos de las instalaciones educativas, permite el acceso rápido a los útiles escolares, alimentos, libros y pertenecías personales. En cuanto a su deterioro no habría por qué preocuparse pues los hay hechos en lámina cold rolled (de alta resistencia) y se ofrecen desde uno, hasta dieciséis compartimientos en distribución vertical u horizontal.

Esto último funciona muy bien, si no disponemos de corredores lo suficientemente amplios para situarlos allí; y las aulas mismas pueden incorporarlos. Esta presentación por compartimientos no espera que los espacios educativos se acoplen al mueble, ya que estos son muy versátiles.

ROMPE LAS FILAS

El estilo, programa y metodología de enseñanza puede variar de acuerdo a cada maestro. La creatividad de enseñanza irrumpe con fuerza en el preescolar. La disciplina y orden intervienen en la primaria y secundaria, hasta que en la universidad la variedad de formas de aprender supera cualquier forma preconcebida.

En cualquiera de estas formas, se manifiesta el hecho de que una configuración creativa puede ser también una configuración para el aprendizaje potenciado. Varios estudios en el área de la pedagogía señalan que la tradicional alineación de pupitres en fila dentro de las aulas es cada vez más considerada inadecuada para los maestros y no contribuye a despertar el interés y la participación de los alumnos; aún más en la era digital, donde los dispositivos celulares y tablets acaparan enormemente la atención del grueso de los adolescentes.

La idea entonces es el equilibrio, así que no se trata de quebrantar la tradición del aprendizaje. Lo ideal es entender que los espacios educativos es un lugar que puede (y debería) reconfigurarse continuamente de acuerdo a las dinámicas que aprender supone. Tal como el conocimiento, las aulas y su mobiliario deberían moverse en cualquier forma que contribuya a la interacción de los individuos.

Cualquiera sea el caso los pupitres seguirán siendo el mobiliario de las aulas de clase por excelencia.

Redactor Industrias Cruz Centro: Santiago Arias

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